El dueño de un restaurante prohibió los niños ruidosos en su local

Imagínate que vas a una cita en un restaurante, con la idea de probar una comida relajante junto a un amigo o familiar.

Acabas de terminar un día difícil, o tal vez una semana, o hasta un mes difícil.

Y lo único que quieres es concentrarte en tu plato y en la persona con la que estás compartiendo esa comida.

Pero de repente un bebé empieza a chillar, lo que te saca abruptamente del estado mental de paz que habías logrado adoptar.

Ahora todos tus pensamientos se dirigen hacia ese bebé.

Un restaurante de California quiso garantizar que sus comensales nunca tuvieran que pasar por eso, así que prohibió a los niños ruidosos.

Old Fisherman’s Grotto es un restaurante que está situado en la costa de Monterey.

Una ciudad de 30.000 habitantes que está 113 kilómetros al sur de San José, en California.

El dueño del local, Chris Shake.

Puso carteles que dejan muy en claro las normas relacionadas con los niños.

No se permiten las sillas auxiliares, las sillas altas ni los coches para bebés, una prohibición que de por sí garantiza que entren menos niños al restaurante.

Sin embargo, las normas van más allá, porque «en el área del comedor no se permiten los niños que lloran o hacen ruidos fuertes» debido a lo molestos que suelen ser,

Según se explica en el sitio web del restaurante.

Shake dice que no tiene nada en contra de los niños, pero no quiere que sean una distracción para los comensales.

Muchos niños se han mantenido en silencio y han podido disfrutar los platillos de este restaurante, según informa la KTVU.

Las normas empezaron a aplicarse en 2009, cuando el restaurante empezó a prohibir los cochecitos.

Como primer paso de la política de niños del restaurante.

La idea era permitir que los meseros pudieran moverse más fácilmente por el recinto.

Pero generó un beneficio secundario para los comensales que querían vivir una experiencia más tranquila.

Ya que la prohibición de los cochecitos también hizo que entraran menos bebés al restaurante.

Sin embargo, la regla que prohíbe específicamente a los niños ruidosos es mucho más reciente.

La idea de Shake al establecer estas reglas era favorecer la comodidad de los clientes.

Sobre todo la de aquellos que eran más calmados y que preferían comer con tranquilidad.

Chris explicó que la mayoría de las críticas negativas que ha recibido su restaurante han sido escritas por personas que nunca han comido allí.

Y añadió que las normas han sido positivas para el local desde un punto de vista financiero.

Además, muchos comentaristas han hablado de lo agradable que fue salir a comer en un buen restaurante donde no hubiera niños gritones.

Explicó la KTVU.

¿Cómo sueles reaccionar cuando niños ruidosos interrumpen tu comida? ¿Les dices algo a los padres, al camarero o a la gerencia del restaurante?

¿O simplemente lo soportas? ¿Volverías a comer en un restaurante así? Déjanos tu opinión en la sección de comentarios que aparece más abajo.

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